Israel intensifica acciones contra Hezbolá y ordena más evacuaciones
La situación en el Medio Oriente se intensificó tras los últimos movimientos del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, que confirmó avances de tropas israelíes en el Líbano. Una ofensiva que tomó fuerza en los últimos días y que trae consigo una nueva ola de tensión.
Nuevos ataques de Israel
Recientemente, Israel ha llevado a cabo un aumento en sus operaciones aéreas y terrestres, apuntando a posiciones de Hezbolá, que cuenta con el apoyo de Irán y es uno de los actores principales en este conflicto regional. El ejército israelí advirtió a los habitantes de siete pueblos del sur del Líbano que debían abandonar la zona debido a bombardeos inminentes.
La mayoría de estas comunidades están cerca de Nabatiyeh, una de las regiones más golpeadas por los enfrentamientos. Este viernes, los ataques alcanzaron casi treinta localidades, dejando un saldo trágico de 11 muertos, incluyendo un socorrista, y ocho heridos en la región de Tyre. A pesar de un alto el fuego formal desde abril, las hostilidades y los ataques entre ambas partes no muestran signos de disminuir.
Hezbolá respondió con otros ataques
En respuesta, Hezbolá atacó posiciones israelíes cercanas al emblemático Castillo de Beaufort, próximo a Nabatiyeh. La organización no solo apuntó a esta área, sino que también lanzó varias operaciones contra objetivos militares a lo largo de la frontera.
Los ataques iniciales estaban dirigidos a tropas en el sur de Israel, pero después de la muerte de uno de sus líderes en un bombardeo israelí, Hezbolá empezó a emplear drones explosivos en sus ataques, dirigidos más al norte. Esta semana, Israel declaró amplias porciones del sur del Líbano como “zona de combate” y Netanyahu señaló que las fuerzas israelíes habían cruzado el río Litani, que se encuentra a unos 30 kilómetros de la frontera.
Este avance es considerado uno de los movimientos más significativos desde que se intensificó el conflicto. El ejército israelí también anunció que interceptó varios proyectiles lanzados desde el Líbano, aunque uno de ellos impactó sin causar daños.
Negociaciones paralelas en EEUU
Mientras estalla esta escalada militar, representantes de Israel y Líbano se reunieron en Washington, bajo la mediación de Estados Unidos. Estos contactos se producen en paralelo a las negociaciones que se están llevando a cabo con Irán, en un intento por alcanzar un acuerdo que ayude a poner fin a la guerra en la región. Según el Pentágono, el encuentro entre los mandos militares fue “constructivo”.
El subsecretario de Defensa estadounidense, Elbridge Colby, destacó que estas conversaciones establecerán las bases para un diálogo político más amplio en los próximos encuentros programados para principios de junio en Washington. El presidente libanés, Joseph Aoun, enfatizó la necesidad de alcanzar un cese de hostilidades, considerando un alto el fuego como “un primer paso esencial” para cualquier negociación futura. Uno de los puntos cruciales sigue siendo el desarme de Hezbolá, una demanda de Israel que la organización chiita rechaza rotundamente.
Miles de desplazados y una crisis humanitaria creciente
Mientras los combates continúan, cientos de familias han buscado refugio en áreas de la ciudad de Tyre que no fueron objeto de las órdenes de evacuación. Muchas personas permanecen en vehículos, comercios o refugios improvisados. Un comerciante local, Karam Amin, compartió su experiencia: “Pusimos colchones en el suelo para dormir”. Para él, Tyre siempre fue una ciudad pacífica y turística, y nunca pensó que pasaría por una situación así.
Los informes oficiales indican que, desde el inicio del conflicto, ha habido 3.355 muertos y más de un millón de desplazados, convirtiendo esta en una de las crisis humanitarias más duras que ha enfrentado Líbano en los últimos años. La situación se vuelve cada vez más precaria, con familias luchando por encontrar un lugar seguro en medio del caos.